Buenas tardes! Aprovechando que ya viene el calorcito, ¿qué tal si aprendemos a preparar un rico refresco de fruta, natural y sin azúcar?

Es algo que puede venirnos muy bien tanto si somos diabéticos como si no, ya que es súper saludable (mucho más que los refrescos enlatados). Se puede consumir como bebida para acompañar las comidas, para tomar algo o como un postre muy refrescante.

Todos sabemos que no hay nada más sano y natural que la fruta. Frutas hay muchas, con diferentes dulzores, diferentes tamaños y de diferentes épocas del año, con lo que podemos disfrutar de ella sin importar quién seamos, dónde vivamos o qué época del año sea. ¡La fruta es genial!

Ya sabes, si pasáis calor es porque queréis, aquí tenéis una receta facilísima, natural y refrescante para combatirlo, además de económica y apta para diabéticos 🙂

¡A disfrutarla! Vamos con la receta!

INSTRUCCIONES

Para nuestro refresco, en primer lugar tendremos que obtener el jugo de la fruta que queramos, liquándola o exprimiéndola.

En segundo lugar,  mezclamos el jugo obtenido con la gaseosa. Este paso, aunque parezca, mentira tiene truco, y es que el jugo debe quedar sobre unos cuatro dedos por debajo del máximo del borde. ¿Por qué? Porque cuando añadamos la gaseosa (dos dedos de líquido), el líquido tenderá a subir a causa del gas, y como ya sabemos "más vale prevenir que curar".

En teoría ya estaría acabado nuestro refresco. Pero según nuestro gusto, o de la fruta que obtengamos el jugo, podemos añadir edulcorante o Stevia para hacer más agradable el sabor, porque realmente, los limones suelen tener una cierta acidez. Así, obtendremos una mezcla que se puede usar como sustitutivo de la Coca Cola, la Schweeppes o Fanta. Y además mucho menos calórico y más sano. 

INGREDIENTES