Hello friends! Today… perdón… hoy os traemos una receta sin azúcar que os solventará un dilema muy grande: scones dulces sin azúcar. La receta de hoy es especial. Y digo especial porque nosotros os la traemos dulce pero se puede hacer también salada.

Quiero pedir disculpas por el comienzo en inglés pero ha sido a causa de la receta que es de origen inglés me ha confundido a la hora de comenzar a explicar. ¿Pero qué es un Scone? Pues es una receta que tiene su origen en las Islas Británicas (Inglaterra) y es un complemento para tradicional té de las cinco. ¿Os imagináis a The Beatles tomando un scone con su té? Yo estoy más que seguro de que sí, mientras componían alguno de sus éxitos. Seguro que les habr

Nuestra versión es sencilla y dulce pero se puede hacer también salada o con el uso de nuestra imaginación, cacao, pasas, nueces, pepitas de chocolate, vainilla, etc.

La mantequilla la cortamos a daditos y la dejamos en la nevera justo hasta cuando la vayamos a usar, ya que nos interesa bien fría para la receta. Nosotros la hemos preparado y la hemos metido en el congelador para conseguir una cantidad mayor de frío.

Ahora es cuando viene lo mejor que es la creatividad, es decir, el relleno que le pondremos. Por ejemplo, cortamos los Scones por la mitad, y añadimos mantequilla y mermelada de fresa. ¿No os gusta? Pues añadimos queso de untar con pavo y un poquito de pimienta. ¿Tampoco? Pues elaboramos la receta con chips de chocolate o con arándanos. ¡Y así con lo que se te ocurra!

Nosotros ya somos fans de los Scones dulces sin azúcar. ¿Y tú, te atreves? 😉 Pues… ¡Vamos allá!

INSTRUCCIONES

Tamizamos la harina en un bol con un colador para dejarla más fina, añadimos la stevia y la levadura.

Por otro lado, en otro bol mezclamos los huevos, la leche y la ralladura del limón. Batimos bien la mezcla y añadimos el toquecito de sal.

Ahora extraeremos la mantequilla que la tendremos bien fría y la añadiremos a la mezcla de la harina. Lo mezclamos bien con las manos o con dos utensilios (espátulas, lenguas de gato, cucharas...). Vamos mezclando durante un buen ratito, ya que el objetivo es que se pegue el máximo posible de mantequilla a la harina y que no queden grumos o pegotes.

A continuación mezclamos la mezcla líquida con la otra de la harina y la mantequilla. Con la ayuda de un tenedor vamos moviendo y batiendo e iremos viendo cómo se va volviendo consistente. Si vemos que no es una masa 100% densa añadimos más harina.

Seguidamente, habilitaremos una zona en la cocina, en la encimera o donde mejor os vaya, con un poco de harina espolvoreada para después amasar un poco con las manos y conseguir mayor consistencia fuera de ella. Cuando lo tengamos listo iremos haciendo bolitas chafaditas del tamaño de una cookie que iremos poniendo en una bandeja de horno con papel vegetal o de horno. Introducimos la bandeja en el horno que ya estará precalentado a unos 190º.

Nuestros scones los hornearemos durante 8-10 minutos a 180º para conseguir que se hagan por dentro y queden bien subiditos. Mi recomendación es después bajar un poco el horno y dejarlo al más mínimo para que se dore. ¡Bien! Ya tenemos nuestros scones sin azúcar, nos podremos creer que es un pan normal, de hecho lo parece... ¡Pero está dulce y con sabor a limón!

scones sin azucar

INGREDIENTES