La receta de hoy es un bizcocho genovés sin azúcar, un básico que te servirá como base para pasteles o para rellenar. Además, te daré unos consejos para que te quede perfecto 😉

El bizcocho genovés, o genoise, es un clásico de la repostería que suele hacerse como base para tartas, para rellenar, o para hacer tartas a capas. En cualquier caso, nos va a ir muy bien tener esta receta a mano para preparar otros postres, en una versión integral, sin azucarar y más saludable.

Hay quien usa dátiles para endulzar los bizcochos para no ponerles azúcar, a mí esta opción no me gusta porque los dátiles son una fruta con un contenido muy alto en azúcares, así que no me acaba de servir, pero cada uno es libre de hacer lo que quiera.

A diferencia de otros bizcochos donde la textura es jugosa, como el de manzana, por ejemplo, la miga de este bizcocho es más bien seca. Esto es, porque normalmente se pinta con algún almíbar o queremos que absorba parte del relleno.

Con las cantidades que os doy, nos dará para un bizcocho mediano, de 18x6cm, que podremos dividir en 3 planchas. Es lo mismo hacer uno grande y luego cortarlo con una lira o a cuchillo, que hacer 3 por separado. A mí personalmente me gusta más hacer uno solo porque no queda tan seco, los bizcochos finos tienden a ser algo más secos por la parte superior.

El molde que yo he usado es de 18cm de diámetro

Bizcocho genovés integral sin azúcar

Si queréis hacer una única plancha, para usarla por ejemplo como base de una tarta que luego lleve mousse encima, podéis usar 1/3 de los ingredientes, teniendo en cuenta que en un molde de 20-24cm tardará unos 15min en cocerse. Obviamente podéis usar el molde del tamaño que queráis, pero tened en cuenta que de esto dependerá el tiempo de horneado.

Si usamos una bandeja para hornearlo, también podemos hacer una plancha de bizcocho para brazo de gitano. Así de fácil, ¡es la misma mezcla!

Consejos para un bizcocho genovés perfecto

El bizcocho genovés es uno de los bizcochos más sencillos que hay, por no decir el que más. Por eso, la excelencia va a estar en los pequeños detalles. Os doy unos cuantos consejos para que os salga genial:

  1. Los huevos tienen que ser de la mayor calidad posible. Si son de granja mejor, esos que los abres y se ven bien amarillos.
  2. La harina tiene que estar súper fina. Que sea integral no es sinónimo de que tenga que tener unas trazas como puños. Si tiene, puedes procesarla en la picadora o tamizarla para quitarlas. Puedes usar de espelta, de avena, de centeno… la que más te guste.
  3. Las claras tienen que estar muy bien montadas. En este bizcocho no se usa levadura ni ningún impulsor químico, así que la esponjosidad vendrá dada de lo bien que montemos las claras.
  4. Hay que forrar el molde con papel vegetal. Así ayudaremos a desmoldar y que los bordes queden perfectos.
  5. Le podemos dar el sabor que queramos. Basta con echar un poco de limón, vainilla, canela, jengibre… ¡lo que queramos!
  6. La temperatura del horno tiene que ser súper regular. No vale ir abriendo el horno cada dos por tres, porque la temperatura bajará y no nos saldrá bien el bizcocho.
  7. Hay que cortarlo en frío. Si vamos a hacer varias planchas de un mismo bizcocho, tendremos que dejarlo enfriar por completo antes de cortarlo si no nos lo queremos cargar.

Y ahora que ya lo tenemos claro… ¿vemos cómo hacer un bizcocho genovés integral y sin azúcar? 😉

Información Nutricional

La información nutricional os la doy más por hábito que por utilidad, porque el bizcocho genovés casi nunca nos lo vamos a tener solo. Es decir, que si lo usamos como base de tarta, tendremos que tener en cuenta los ingredientes del relleno o todo lo que vayamos a poner para hacer el cálculo nutricional.

Cada ración de 50gr de bizcocho genovés sin azúcar contiene:

  • 192kcal
  • 9,13gr HC

Como veis, los 50gr serían la cantidad máxima a tomar del bizcocho solo, por los hidratos. Cuando lo consumamos acompañado de algo más, tendrá que ser en menor cantidad.

INSTRUCCIONES

Encendemos el horno a 170º, para que se vaya calentando, con calor arriba y abajo (sin ventilador).

Separamos las yemas y las claras de los huevos, que tienen que estar a temperatura ambiente. Esto es muy importante, hay que tener los huevos por lo menos 2 horas fuera de la nevera para que monte todo bien.

En un bol, batimos las yemas junto con la stevia o la sucralosa. Batiremos mucho, hasta que las yemas doblen su tamaño (pueden ser 15 minutos perfectamente). Con un robot de cocina kitcheinaid nos costará menos, sino, prepara el brazo! :-P

Añadimos poco a poco la harina tamizada, en varias veces, integrándola bien con una espátula de silicona.

En un bol aparte, montamos las claras batiendo a velocidad alta con las varillas eléctricas. Insisto, tienen que estar muy bien montadas, que se puedan cortar con un cuchillo ;)

Integramos las claras montadas poco a poco al bol de la harina, haciendo movimientos envolventes con una espátula, para que no bajen. Tómate tu tiempo, que esto es la esponjosidad del bizcocho.

Forramos un molde desmontable de 20cm de diámetro con papel vegetal, para que no se pegue la masa. Vertemos la masa con cuidado.

Horneamos a 170º unos 35min, con calor arriba y abajo. El tiempo depende un poco de cada horno, para saber si ya está le clavaremos un palillo largo en el centro, y si sale limpio significa que ya lo tenemos.

Dejamos atemperar unos minutos, desmoldamos con cuidado, y lo dejamos enfriar por completo encima de una rejilla. Si se abomba, lo podemos dejar enfriar del revés, para que se aplane.

¡Y listo para usar!

Valoración de la receta

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INGREDIENTES