Enamorada me hallo. Cada vez me cuesta más tener un postre favorito, y más con recetas como esta tarta de avellanas sin azúcar. Si queréis ver por qué, mirad qué pinta tiene y seguid leyendo…

Este mes en el Asaltablogs nos ha tocado entrar en la cocina de Eva, de Pekando con Eva. Me ha venido de perlas porque hace un tiempo que tenía una receta suya en la mente, esta tarta de avellanas. He tenido una oportunidad de oro para robársela, vaya.

La he llevado para comer con la familia, y mi primo lo primero que ha dicho al probarla ha sido «Es la mejor tarta que has hecho nunca, sabe a Kinder Bueno«. Me he partido. Alex discrepa, no cree que sea la mejor que he hecho (pero le ha gustado mucho también, lo hace por llevar la contraria), y yo ni me lo planteo porque estaba riquísima.

Por eso os decía al principio que me cuesta escoger un postre favorito, a mí es que me gustan todos! Y favoritos tengo muchos. Todo lo que no lleve coco, me gusta (ya sabéis por qué tengo tan poquitas cosas con coco 😛 ).

Sí que es verdad que sabía al relleno que lleva el Kinder Bueno, sí, es muy ligerita y suave, si la probáis os vais a enamorar como yo. La textura es como una mousse, y la podéis airear más o menos según os guste.

Se puede hacer con otros frutos secos, como almendras o nueces. Lo importante es que en el momento de triturarlos consigáis la crema como la que os enseño en el paso a paso, lo más fina posible, para que no se noten los tropezones.

Y si a los peques en casa les cuesta comer frutos secos, recetas como esta tarta de avellanas sin azúcar nos vienen muy bien para que los coman sin darse ni cuenta.

El molde que yo he usado es de 18cm de diámetro

Quería decorarla con algo de chocolate, haciendo alguna formita, pero no tenía tiempo y he cortado por lo sano espolvoreando cacao puro por encima. Y oye, le da un toque muy rico cuando te la comes. La de Eva está más monina, con unas formitas que ha hecho con una plantilla, por si queréis más ideas 🙂

Al final, la sencillez en las tartas también me gusta mucho, es cuando mejor se ve lo rica que está, la textura que tiene… cuando no le pones florituras. Decidme que no os dan ganas de pegarle un mordisco a la foto 😛

Espero que os guste, ¡en casa hemos estado encantados!

Información Nutricional

Cada ración de 50gr de esta tarta de avellanas sin azúcar contiene:

  • 154,07 kcal
  • 5,83gr HC

La he adaptado un poco a partir de la versión original para reducir las grasas, le he quitado los huevos, el azúcar, la harina y parte de la nata. Así que al final me ha quedado una tarta light y baja en calorías riquísima, sencilla y muy ligera que entraba genial.

 

 

INSTRUCCIONES

Primero prepararemos la base. Picamos las avellanas (80gr) con la picadora hasta que quede una crema espesa. Añadimos las galletas y volvemos a picar hasta que se integre bien.

Pasamos la mezcla a un bol, añadimos un par de cucharadas de leche, y lo integramos con una espátula. Ponemos esta mezcla sobre la base de un molde desmontable y hacemos presión para compactarla bien. Si cubrís los bordes con acetato o papel dee horno luego os costará menos de desmoldar y quedarán más bonitos los bordes.

En un cazo a fuego medio, calentamos la leche y disolvemos la gelatina previamente hidratada, removiendo bien. Dejamos atemperar y reservamos.

Picamos el resto de las avellanas (150gr) en la picadora, hasta conseguir una crema lo más fina posible, sin grumitos.

Ponemos esta crema de avellanas en un bol grande, donde vamos a preparar la mousse. Añadimos la leche con gelatina, la vainilla, la canela y la stevia, y batimos con la batidora eléctrica, aireando para conseguir burbujitas.

Montamos la nata aparte, bien fría, y la incorporamos al bol anterior con movimientos envolventes para no perder aire y ganar cuerpo con la nata.

Vertemos la mezcla de la mousse de avellanas con cuidado sobre la base en el molde, y dejamos enfriar en la nevera durante por lo menos 3-4 horas.

Decoramos con cacao, con la ayuda de un colador o tamiz, servimos, ¡y listo!

Valoración de la receta

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INGREDIENTES